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Arte religioso moderno del Vaticano

En Colección de arte religioso moderno en el Museos Vaticanos es una galería fascinante y única dedicada a las obras de artistas contemporáneos que exploran temas de espiritualidad y religión. Creada en 1973 bajo el mandato del Papa Pablo VI, la colección cuenta con más de 800 piezas, entre pinturas, esculturas y obra gráfica de renombrados artistas del siglo XX como Van Gogh, Gauguin, Dalí, Chagall y Francis Bacon. La galería tiende un puente entre el arte religioso tradicional y la expresión artística moderna, ofreciendo una nueva perspectiva de la fe y la devoción en un contexto contemporáneo. La colección muestra cómo los artistas modernos han interpretado los temas religiosos, lo que la convierte en una parada cautivadora para los visitantes interesados tanto en el arte moderno como en la historia religiosa.

Información útil

Horario de apertura:

  • De lunes a sábado: De 9:00 a 18:00 (última entrada a las 16:00).
  • Último domingo de mes: entrada gratuita de 9:00 a 14:00 (última entrada a las 12:30).
  • Días de cierre: Domingos (excepto el último domingo de mes) y determinadas fiestas religiosas como Navidad y Semana Santa.

Entradas:

  • Es aconsejable comprar las entradas por Internet con antelación para evitar largas colas.
  • Las entradas pueden reservarse con horario para reducir los tiempos de espera.
  • Hay descuentos para niños, estudiantes y grupos.
  • Hay audioguías y visitas guiadas en varios idiomas.

Cómo llegar

La Colección de Arte Religioso Moderno se encuentra en los Museos Vaticanos, concretamente en una serie de salas cercanas a la Capilla Sixtina.

Historia

La Colección de Arte Religioso Moderno de los Museos Vaticanos tiene su origen en una decisión concreta: reconstruir una relación entre la Iglesia y la cultura artística contemporánea. Los Museos Vaticanos describen la Colección de Arte Moderno y Contemporáneo como el resultado de Pablo VI’s desean restablecer este diálogo, y sitúan su inauguración pública el 23 de junio de 1973.

El mismo relato vaticano explica que la colección se formó a través de donaciones, pinturas, esculturas y artes gráficas, por parte de artistas, coleccionistas e instituciones, con muchos contactos relacionados con el discurso de Pablo VI al mundo del arte durante un encuentro en el Capilla Sixtina el 7 de mayo de 1964. En ese discurso, el pontífice puso de relieve la distancia que se había abierto entre la Iglesia y el arte contemporáneo y expresó la esperanza de acercarlos de nuevo, con el resultado de la constitución de una colección centrada en el arte religioso contemporáneo.

A lo largo de aproximadamente una década, esta iniciativa amplió un núcleo más pequeño de obras del siglo XIX y se convirtió en un gran conjunto de material moderno. En la actualidad, según el Vaticano, la colección cuenta con unas 8.000 obras, mientras que la selección expuesta al público ofrece una amplia panorámica del arte italiano e internacional del siglo XX, incluyendo grandes figuras como Van Gogh, Bacon, Chagall, de Chirico, Fontana, Burri, y Matisse.

Esta historia explica por qué la experiencia es tan diferente en el interior del Vaticano: no se trata simplemente de un “ala moderna”, sino de una declaración intencionada sobre la continuidad, sobre cómo los temas sagrados pueden persistir aunque cambien los lenguajes artísticos. También explica por qué es importante la ubicación de la colección en el itinerario vaticano: se convierte en un puente entre la tradición renacentista y los espacios más emblemáticos del Vaticano, ofreciendo a los visitantes una visión más completa y estratificada de cómo el arte y las creencias han seguido hablándose a través del tiempo.

La Colección de Arte Religioso Moderno de los Museos Vaticanos tiene su origen en una decisión concreta: reconstruir una relación entre la Iglesia y la cultura artística contemporánea. Los Museos Vaticanos describen la Colección de Arte Moderno y Contemporáneo como el resultado de Pablo VI’s desean restablecer este diálogo, y sitúan su inauguración pública el 23 de junio de 1973.

El mismo relato vaticano explica que la colección se formó a través de donaciones, pinturas, esculturas y artes gráficas, por parte de artistas, coleccionistas e instituciones, con muchos contactos relacionados con el discurso de Pablo VI al mundo del arte durante un encuentro en el Capilla Sixtina el 7 de mayo de 1964. En ese discurso, el pontífice puso de relieve la distancia que se había abierto entre la Iglesia y el arte contemporáneo y expresó la esperanza de acercarlos de nuevo, con el resultado de la constitución de una colección centrada en el arte religioso contemporáneo.

A lo largo de aproximadamente una década, esta iniciativa amplió un núcleo más pequeño de obras del siglo XIX y se convirtió en un gran conjunto de material moderno. En la actualidad, según el Vaticano, la colección cuenta con unas 8.000 obras, mientras que la selección expuesta al público ofrece una amplia panorámica del arte italiano e internacional del siglo XX, incluyendo grandes figuras como Van Gogh, Bacon, Chagall, de Chirico, Fontana, Burri, y Matisse.

Esta historia explica por qué la experiencia es tan diferente en el interior del Vaticano: no se trata simplemente de un “ala moderna”, sino de una declaración intencionada sobre la continuidad, sobre cómo los temas sagrados pueden persistir aunque cambien los lenguajes artísticos. También explica por qué es importante la ubicación de la colección en el itinerario vaticano: se convierte en un puente entre la tradición renacentista y los espacios más emblemáticos del Vaticano, ofreciendo a los visitantes una visión más completa y estratificada de cómo el arte y las creencias han seguido hablándose a través del tiempo.

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